Al concluir el año, no podemos negar el sentimiento de satisfacción que hoy se hace presente en nosotros como agrupación. Durante seis meses logramos instalar la palabra "ecología" como acción más que como una idea amable pero lejana, en un espacio cotidiano para cada uno de nosotros, descubrimos además, que el reciclaje es menos aparatoso de lo que se cree, que las cantidades de "verdadera basura" pueden ser considerablemente menores si hacemos una buena selección de nuestros desechos, y lo más importante, en cada uno de nosotros está viva la intención de contagiar a otros con la eco-conciencia.
No obstante, el camino que nos queda por recorrer es mucho más largo que el realizado hasta ahora, nuestras metas están más definidas, el apoyo externo ha aumentado y por sobretodo, sabemos que la perseverencia es nuestra principal aliada al momento de obtener los resultados esperados.
Esperando que en este verano cada uno demuetre su eco-conciencia, en playas, lagos o calles, nos encontramos al inicio de las clases 2009.


Cariñosamente
Profesoras María Graciela Arancibia y Ángela Cañón

Ruidos (otro tipo de contaminación)

Aún recuerdo cuando el año pasado comprando regalos navideños entré a una multitienda y me encontré con la novedad: ahora la tienda tenía un personaje que no paraba de transmitir con su micrófono las ofertas y las recontra rebajas que al final, nadie entendía nada. Lo primero que hice fue desmotivarme a entrar y luego, directamente a odiar momentaneamente al sujeto en cuestión por tan desagradable ambiente. Resultado, nunca más compré en esa tienda.
En la sociedad actual, en los tiempos actuales, estamos cargados a la sobrestimulación, a través de la TV, de la radio, de la calle, del colegio, de los amigos, como si la palabra SILENCIO fuese inmediato sinónimo de aburrimiento, pasividad, fomedad, no-movimiento. ¿Cuántas veces, al llegar a nuestra casa, lo primero que se hace es poner la TV o música? como si tuviesemos temor a encontranos con nuestro propio silencio. Es más, y desde la experiencia como profesora, cuando los alumnos estan muy concentrados realizando una actividad provocando así un grato silencio (para mi) ellos mismos se impactan y se asustan, y se hace urgente hacer algún tipo de ruido, aunque sea mínimo e innecesario, a modo personal, me parece esta una reacción bastante poco inteligente de todas formas, huir del silencio a toda costa.
Esto ha derivado a que estemos acostumbrados al ruido, a que algo esté sonando, aunque no sea agradable, ya cada vez importa menos tener espacios para conversar, los lugares de encuentro con música moderada están despareciendo, pasando a ser un lugar que aún cuando nadie pueda bailar, la música tampoco te deja conversar.
Es urgente que sepamos ya que la contaminación también es acústica, y no me refiero a los bocinazos o a los gritos ferianos, me refiero a nuestra propia contaminación acústica, lo que inevitablemente hace de un lugar, un lugar desagradable.
Los ruidos son los sonidos desagradables e inarmónicos. Está comprobado científicamente que desde el estado fetal el hombre se ve afectado por los sonidos ambientales. Por ello es que los ruidos pueden causar mucho daño.

¿Qué se puede hacer para combatir este problema?
- Evite producir ruidos que puedan molestar a sus vecinos o compañeros, más si son innecesarios.
- Si vas con alguien en auto, o tú manejas, evita tocar la bocina a menos que sea estrictamente necesario, por ejemplo, los autos no avanzarán más rápido en un taco, si tocas más la bocina. Aprende a ser paciente.
- Si quieres llamar la atención de la gente en un auto, que esto sea porque el auto es bonito, está limpio, o porque tú seas amable y no por ruidos grotescos del tubo de escape, ni con la música de Daddy Yankeee a todo dar para que se escuche a media cuadra. Busque formas más inteligentes de llamar la atención de las personas y acrecentar su autoestima.
- Si tiene un grupo musical, y especialmente tocas bateria, piensa lo siguiente: No a todas las personas les gusta tu música, por ende, busca un lugar apropiado para practicar, una sala de ensayo, o aisla tu dormitorio para que no todos sepan que a las 3 de la mañana te inspiraste tocando batería.
-No escuches música en la radio ni veas televisión con el volumen muy alto. Acostumbra a tu oído a percibir sonidos de bajo volumen.
- No grite, a menos que sea absolutamente necesario. Si conoces a alguien frecuentemente gritón, da a conocer tu molestia por su contribución a la contaminación acústica. La gente debe aprender a no descontrolarse gritando cada vez que quiera conseguir algo o llamar la atención.
- No aceptes los desagradables ruidos del repartidos de gas,el camión de basura y otros. Pide modos más gentiles y agradables de hacerse notar.
Prof.Ángela Cañón.